Transcripción
Hola, yo soy Luis Carlos Perea, mundialista colombiano y Talia 90, USA 94. Bueno, realmente, pues le vengo a contar una historia de cómo Luis Carlos Perea salió del pueblo de Turbo, de la región duraba. Realmente, esta historia es bastante largas, con tiene tiene mucho, tiene mucho esta historia, pero tienen que ver con algo que realmente me apasionan muchísimo cada vez que hablo de ella, porque hablo básicamente de...Mostrar másMostrar menos
Hola, yo soy Luis Carlos Perea, mundialista colombiano y Talia 90, USA 94. Bueno, realmente, pues le vengo a contar una historia de cómo Luis Carlos Perea salió del pueblo de Turbo, de la región duraba.
Realmente, esta historia es bastante largas, con tiene tiene mucho, tiene mucho esta historia, pero tienen que ver con algo que realmente me apasionan muchísimo cada vez que hablo de ella, porque hablo básicamente de mis inicios, cuando yo empecé a jugar en football, más o menos, realmente lo hacían mi barrio, yo vivía en el barrio la playa, ahí en un hicico de Turbo, y lo hacía con mis amigos, amigo de infancia, jugar con una pelota, todo el día, mi mejor y mi mayor distracción y era mi mayor y mi mejor, en aquel entonces no sabía exactamente, porque yo tenía tanto amor por esa pelota, aparte eso, pues se hablamos sanguínicamente, yo no venía de una familia, en mi casa, prácticamente en la Diego Gavifudo, en mi madre que estaba criando una cantidad de hijos me casigaba, me regañaba, no me dejaba jugar, porque ella creía que, de lo que hacía la terde del tiempo, dejaba de ir a la escuela, y eso logicamente pues se traducía en la pele, tremenda, por parte de mi madre, y vueltras por dentro el tiempo, y a medida que fue pasando el tiempo, crecía en mi, esa misma ilusión de ese y el jugando, de ese y divertiendo mi, fue pasando el tiempo y más o menos al agar de 12 años, por intermédio de un tío mío, me di cuenta de que podía jugar ferrado, jugar un torneo de barrio, un torneo de pueblo, fui y me presenté a unas pruebas, y me encontraré por una persona con un entrenador, que posteriormente se convirtió en algo importante para mi, para mi vida, donde agaristar cocaso era el entrenador, para la época era a un señor adelantado en el fútbol, sabía muchísimo de fútbol, por televisión, por los periódicos, por revistas deportivas, él tenía muy buen información acerca de el fútbol, por ejemplo, a él llegaban a su casa, la revista de fútbol, placar, la revista brasilera, con todo lo mejor del fútbol brasileiro de su liga, le llegaba el gráfico argentino, yo no sé cómo lo hacía, nunca que lo pregunté, pero siempre tenía hasta dos revistas, estos dos gráficos y nos enseñaba, nos enseñaba la esténica, las tánticas, porque esas revistas habían, como entrenaban los jugadores, en su saluduría deportivo, pues lo diariamente se acaba ejercicio de ahí, perdón, y nos enseñaba, ahí fue cuando yo poco a poco me cuidando cuenta lo que era fútbol, la importancia que era jugar fútbol, cuando jugamos en la cancha al pueblo, yo voy a siempre de fuerza, y el de mi posición yo me subía, yo me digo a la táquel, y realmente para la gente es una cosa loca, nunca había visto que una defensa se saliera a su posición y se guarda arriba, yo me iba a estar arriba con las pelota, la tocaba, me movía, y con la misma velocidad que yo subía, así mismo bajaba cuando la pelota se perdían, entonces a la gente me gustaba, es estilo que yo tenía y me arengaban, para que yo cabe que la gente agritaba, se ordia loca, y así como poco a poco me fui convertiendo en ese jugador popular donde en cada partido yo me asía figura, en cada partido, un jugador más y la gente pues le encantaba como yo lo gaba, a raíz de eso voy llamado a una selección, se les entró y esas seleccion turbos, pues ya no lí camamente aprendí más fundamento en el fútbol, pero aprendí algo que fue muy importante, que fue la disciplina, esa disciplina deportiva, con la cabime llegó finalmente a convertirme en el jugador que ya yo me proyectaba, es en el pueblo había muchas dificultades, vamos a hablar de dificultades deportivas, el escenario que teníamos lo era mejor, las canchas no eran buenas, cuando yo vía mucho barro, cuando no yo vía y que hacía mucho sol, mucho calor, mucho polvo, era muy complicado, pero no sirio embargo, pues yo decidí, yo decidí a jugar si disfrutaba del juego, con mucha resiliencia, con mucha disciplina, con ese trabajo que los entrenadores, o al entrenador no haristar con nosasía, siempre así a lo que tenía ya ser, sea tampoco vi el chico o un modelo, pero siempre fui una persona a las instrucciones de los maestros, porque es una parte importante para los chicos y que recién aprenden o que están aprendiendo a jugar el fútbol, esa saber o observar, saber escuchar, saber atender, seguir instrucciones de los maestros, de los entrenadores, si uno no recibe la iltrusiones correctamente, logicamente no a tener, digamos, es espacio como para poder aprender lo que el técnico está en esta encurcando, lo que el técnico les quiere enseñar, entonces yo en esa orden de idea era era un chico muy, muy disciplinado, y yo creo que ese fue la base para que yo fue la creciendo a pasos asigantados, que yo ya después cuando me convertía adolescente ya la de si siete años casi y así ocho, decidió irme para medir y sea, no lo decidió, yo lo decidió el destino, lo decidió las formas como me enviaron a mi a mí a mí deyer, para hacer una prueba con toda la ilusión y logicamente con la ventaja porque me he venido un pueblo, a una ciudad diferente, a una habitada, totalmente diferente, en culturas, en un montón de cosas que no fueron dificultades, si era duro, pero es antes que el culpable es que una rompí, propiese paradigma con mi resiliencia, con mi disciplina, con mi trabajo, con mi esfuerzo, con mi lucha, con mis sueños, porque tenía sueños grandes, yo al lado de 18 años, por ejemplo, antes de yo irme para medir y a mi mis amigos, me invitaban a los fiestas, fiestas de casa, mucho de ellos ya tomaban al col, y a mi me invitaban a tomar al col, yo estia desde tipo de prácticas, porque, pues, a mi casa yo nunca me regañaba, si, si, si, si podía ver, que yo pudiera tener una cerveza en la mano, o un trágil, en que anesía, pues que el trágil seora para los adultos, no para los jóvenes, entonces yo, en ese orden de día, pues, a catetó a las sordenes del entrenador, me igual a mi casa y ponó en la noche, porque a otro día había que jugar, ya cuando yo llegó a mi leyín, llegó con esa disciplina, yo llegó a entrenar a la pre-selección anti-ocia, selección del departamento, que en ese tiempo, era la gran vitrina del fútbol convertirse en jugador profesional, jugador que en jugada en ese departamento donde estamos anti-ocia, el baile, un dinamarca, vinzaralda, el Atlántico, en esa época, nosotros inclusive jugamos preliminales, yo recuerdo que ya hay empresas jugar preliminales, cuando jugaba nacional o jugáme de yín, nosotros lo traseroció anti-ocia, jugamos el preliminar, contra los otros equipos de los departamentos, esa disciplina y esa resiliencia me llevaron a mi a convertirme ya en, digamos, pero que todo en, en un hombre de ciudad, porque fui aprendiendo muy rápido, la cultura, como se vivía en mi yín, como se tenía lo que comportar y mis compañeros, que harían estar conmigo, mientras el ordeno que era Luis Alfonso Marroquín, recuerdo yo que me llevó a su casa, ya convivía en su casa, con su familia, con sus cadres, con sus hermanos, pude alterme fácilmente a esa condición, porque yo estaba dispuesto, que era una ilusión de poder triunfar y esa ilusión me hacía trabajar, me hacía soñar, y esa ilusión me asía tener, o hacer estrategias para los índamente, pues poder lograr lo que yo quería es fútbolisticamente hablando en el mejor término, cuando yo empezo a jugar en ser, si lo anti-ocia, ahí ya me empecé a ar cuenta con mayor detalle y lo que era ser un fútbolista, porque ya yo veía jugar a la pérdico nacional, al deportivo y independiente me deín, no se empezaron a cercar a estos dos equipos, entonces el tener ya contato con este mundo logicamente, pues ya se me ha habido en manda las pérpestivas y llevó a jugar en selección anti-ocia, fui campeón dos años con secutivos, año 82, año 83, empecé a probarla miles del triunfo, de ahí, doy al salto, no al fútbol profesional, pero sí, a las inferiores del deportivo independiente me deín, ya me iba a cercando más cada vez más me acercaba y logicamente, pues mis expectativas crecian, se fueron poniendo más grandes, el compromiso para mí era muchísimo mayor, porque el comportamiento tenía que ir de acorde y a cómo mi carrera iba avanzando, yo recuerdo que cuando estoy en la división en menores me tocó convivir con unos jugadores que ya eran de equipo me deín y era jugadores grandes, yo tenía 20 años, ellos estaban entre los 28 y 30 años, tuve con William Espina, con Pedro Cuanigargo, estuve con Alcides Avedra, todos jugadores ya eran mayores y yo era el niño de esa casa, pidía, vivíamos en una casa nos pagaba esa casa a los jugadores que no era moderacidad, que veníamos de afuena, nos rentaron a esa casa y ya era viví con ellos, recuerdo perfectamente que, por ejemplo, viernes, en la noche que no había vuelvo y eso, mi compañero me invitaban a salir, me invitaban a rubiar, yo me decía que lo có normal, y sea, te porque no sabe, y le anó, yo no puedo salir con ustedes, eso no profesionales, argan ustedes, entonces uno de ellos ya le decía, yo no, dejé el pelauquierto, no me invité más, dejé el otro aquí lo, y yo literalmente me quedaba cuidando la casa, me salía, habría la puerta y me sentaban en los Andén, ahí, a ver pasar ya tipo, 10 de la noche, ya yo me encerraba, el domingo cuando tenía preliminar jugaba, o cuando nos teníamos juego, pues no tocaba entrenar y así viví esa rutina, durante casi dos años que estuve en dicisione menores hasta que me llegó el salto al fútbol profesional, cuando ya yo llevo al fútbol profesional, cuando llegó a jugar mi primer cuego, cuando ya en piezo a sentir que había cumplido o estaba cumpliendo mi sueño, logicamente, pues me acuerdo de mis canchas, no en mis canchas, me acuerdo de los potreros donde llegó a la cordaba de la playa, me acordaba en mis amigos y yo me pese a reflexionar cómo día a unos, yo había salido ese pueblo, yo no tenía opciones, creanme que no tenían ninguna opción para salir ese pueblo, ni yo, ninguno en los otros, porque a ver, era un pueblo tan su desarrollo que teníamos muchas careencias, demasiadas y no de a posibilidades, con decirles que de me deturbo a Medellín era más o menos 24 horas, para llegar a Medellín y eso sí no había de romper, porque la carretera muy mala, porque la carretera me inturbo que a una zona montañosa, entonces cuando yo vía, cuando llegaba al invierno, había mucho de rumbes y si uno no tenía la suerte que hababa metido en un de rumbet y logicamente pues al bus no podía avanzar porque la carretera la bloqueaba, entonces había que esperar de las de esas escabadoras y que venían a sacar, digamos, la tierra con aquel para poder abrir camino y que en el bus pudiera pudiera pasar, entonces yo antes he punto de vista, yo analizaba todo y yo mismo me preguntaba cómo puedo poder salir allá, finalmente ya con el crecimiento y el conocimiento de la vida pues me cuenta que un mandato de Dios en esas condiciones, en ese entonces también me tocó luchar mucho, contar racismo, porque había mucho racismo en Medellín, nuestra región del municipio, es una región de gente de color, lógicamente entendió que ellos, como estamos cerca la costa por el mar que lo tenemos allá el lado, entonces llegara a Medellín, me tocó liriar con el racismo, estaba destinado para eso, para llegar y triunfa, para llegar y vencer, era tan grande ese poder interior que yo tenía, a mí no me hacían ninguna mella, no me hacían ningún mal de que una señora que viniera en el lado o puesto hacia mí o yo hacia ella y ella cambiara de lugar, cambiara de enden, cambiara de acera, yo simplemente en la mirava y realmente la dejaban blanco, todas esas cosas me fueron ayudando a tenía un grupo de amigos que compañeros que realmente perfectamente y me hacían la vida más alegria y me hacían la vida feliz, cuando ya llegó a mantuve esa misma movilidad, mantuve esa misma referencia en mi vida, siempre fui al mismo, mi regresos digamos al pueblo, eran regresos espectaculares, regresar yo triunfante siendo un ganador regresar a mi casa donde mi madre era un de mis hermano, ni estidos, mis abuelos, eso fue la miramente era gratificante y andremos tiempo si iba convirtiendo en si yo, si yo queré algo sin pedirlo, se convirtía a ser toda una carga emocional para mí, ya yo era el hilo del pueblo, el hilo de la región, entonces ya los chicos me da yanami diferente ya querían parecer ser mi seguramente ellos soñaban como yo soñé el poder salir de ahí, después de que yo salgo de ahí salieron yo en Jair Otrell y Carlos Casto los hermanos Cassiani, en toño Cetre, mitos suñera, en realidad un montón de jugadores después de que yo salgo me convertí como en el pionero, no solamente el municipio sino y eso lo gigamente pues hasta el día de hoy lo llevó con mucho orgullo a ver si yo esa primera persona que abrió el espacio que abrió el camino, que le mostró unas generaciones porque han sido mucho las generaciones que han salido que han venido después de mi y todos triunfagores, porque además de eso estos chicos que yo les nombre también jugaron en cerección colombia como guayo, en cerecciones juveniles también si hicieron profesionales como me hice yo, entonces yo había sido el pionero, me ha dado ser orgullo, pero a mí no te elpo me ha mantenido con los pies sobre la tierra saber y recordar todo el tiempo vengo de un estrato pero con una ganas inmensa, pues pasando el tiempo y me llegó ser premio y ese premio llegó integrándose lesiones colombian para hacer primero por las juveniles en el año 82, además de eso fue el capitán de esas elecciones que se hubo juveniles en Bolivia, y a nivel de mayores un preo límpico, luego también en un Bolivia con patcho maturana, también cuitan bien que el capitán luego en ese verano de 87 que juego la copa america ya con la selección absoluta que quedamos tercero en esa copa america ganándole a Argentina, lo gole por uno, en realmente ahí estaba ya totalmente consolidado en mi posis, me hizo seguir escalando, no tuve, no tuve te hecho, no había hecho para mí, yo tenía que seguir escalando, pero para tuve que no tuve que mantenerme firmé en mi trabajo, en mi de edadación, ciertas estructuras de comportamiento, ya yo había llegado a un lugar a un estatus donde pudiera verme quedado, porque cuando llegan a la fama, cuando llegan a los trombos perdón y cuando esto llegan, llegan muchas distradiciones, distradiciones que al ser humano como tal, en cambia en la vida distradiciones que le llegan a los deportistas que los cambian la vida rotundamente si no tenemos formativa al llegar la fama, pues lo ígicamente llegan los amigos, a dudadores, llegan los vicios, la doctora y con ello llegan las falta de interés por seguir trabajando, uno se llena la cabeza pensando en que ya lo tiene todo, de que ya famoso, es el comienzo que pues levantarse es súper complicado, pero gracias a Dios, yo tenía ese espíritu, tenía su esfuerzo, que me hizo de muchas sensaciones y no hará que no me gustará en las mujeres y no hará que estará, pero yo tenía un positivo y ese propósito, no cabían las mujeres, mi el trago, ni la noche, fui caminando, seguir caminando y la misma vida me va en detrásaño y que fue mi complemento, complemento y ideal, mi mandada ser exactamente llegó para mí que voy a meter el momento, no dejárme de día, ya llegó en el momento preciso, yo aún no era cuando ya llegó, yo no era profesional, entonces vamos a pesados con los hijos y eso para mí, la bendición más grande, porque realmente me amarró más, me hace erró más a mis condiciones, ya tenía un motivo más para seguir mi camino, pasaron tres años otro hijo que cubra mujer, más responsabilidad todavía, yo con 26 años ya tenía dos dos hijos, y por eso le quiero decir a los jóvenes que realmente uno no se puede divertir, no es que uno pueda tener una vida burrida, porque me vida no la burrida, simplemente yo decidí a dónde quería llegar, y esto es un consejo para que pueden tardiendo de qué para llegar a donde uno quiere, se tiene que forzar, hay que trabajar, hay que ser disciplinado, hay que decirle no, a muchas cosas, a muchos placeres que la vida te ofrida, te los pone ahí, ahí te los pone la vida, pero uno tiene que tener la fuerza de voluntad, tiene que tener el temperamento para decir, no porque yo sé para dónde voy, tengo una madre, tengo unos hermanos que me gustaría poder los ayudar cuando yo llegue a convertirme en ese profesionante, el hecho es el profesionante, es logicamente me van a pagar por mi trabajo, y ese pagarme, es pagarme bien, porque ese sobretotio no sea, a medida que uno va jugando mejor, es logicamente va a tener un mejor salario, te mejor salario te llega a tener comoidades que en el pasado y un pasado corto, porque yo pasaron más o menos cinco años, yo me retroalimentaba y devolvía el tiempo y ya hace cinco años atrás, yo vivía en un pueblo al lado del mar, sin esperanzas, hoy en otro momento, realmente eso lo que te abrinda la vida, se lo que te cambia la vida y al sol de hoy, o seguir viviendo o he podido seguir viviendo con esa disciplina, por eso no importa la verdad que yo tenga esa disciplina y la he trasladado, ahora el plano de una escuela de hace muchísimos años aquí en los Estados Unidos donde trabaja con niños de de los cuatro años y he tenido la capacidad para decirle a ser profesional, como se llega a ser mundialista, he tenido ese privilegio que la vida me dio, que la vida me ha regaló, tener una disciplina, una disciplina ferria, no esviarse de los objetivos personales, porque cuando no está en esto cuando uno se vuelve famoso, hay ciertas cosas que te obnubilan y te aceptar de la cabeza, han sido muchos los que se han perdido habiendo sido aclamados porque no fueron disciplinados, porque esa misma disciplina que yo aprendí en el fútbol, ha sido la misma disciplina que me ha ayudado a ser persona, a ser un ser humano, deseable para la sociedad, ser humano apetecible, la gente quiere hablar conmigo, la gente quiere interactuar conmigo porque tengo comportamiento adecuado de acuerdo a cómo se mueve el mundo, por eso los jóvenes o cambien un poquito igual tema en el tiempo de hoy que muy diferente a lo que se vivió, aparentemente tienen más oportunidades, tienen más visibilidad, tienen tecnología, tienen tantas cosas para aprender pero para dosicamente sin tener nada con la creatividad para nosotros era nos encuentra grandes problemas, tanto para dirigir a los chicos para manejarlos como para concejarlos, hoy en día se ha vuelto difícil, complicado, manejar, dirigir, andamos en una sociedad donde el respeto se ha perdido y cuando no el respeto difícil a convivencia, los escenarios son más bonitos, pero cada vez está más solos, andó hablo en los escenarios para jugar fútbol, en mi tiempo no teníamos escenario, teníamos potreros, hagamos el potrero, la calle y nos divertíamos con toda la tecnología que hay en muchos que no quieren jugar, porque realmente no tienen esa fuerza, no tienen esa disciplina, o porque hay entrenadores que los son idónios, para enseñables correntamente, como se juegan, a través, entonces hace difícil, son tiempos diferentes, son muy complicado, cuando viajo me de ahí, yo paso por la unidad deportiva y hay un lugar que es la marte número uno donde el templo no es el mismo fútbol, no es la misma intensidad, no es la misma capacidad de un fútbol diferente, a mí me patrocinaban para jugar, a nosotros no patrocinaban patrocinaban a los equipos, el padre tiene que pagar, y mucho dinero, gis y no dinero, hay padres que se meten en veudas con sus pertenencias, porque fútbol se goate un negocio turo, complicado, no hay un chico que gode fútbol que no paguen, ya no hay quien apoyen, no hay quien patrocinen, teniendo toda tecnología que hoy el día tenemos, a los chicos de hoy les cuesta más llegar al fútbol profesional, los del tiempo de antes, los que no teníamos nada, los que no teníamos tecnología, los que no teníamos dinero, pero eso es lo que el tiempo ha cambiado, hay entrenadores buenos malos y regulares, unos empínicos otros preparados con los chicos, con mal educados, chicos que dicen que quieren jugar al fútbol y eso es complicado, porque es que uno dice lo que no pregona, es lo que uno debe demostrar, y eso es lo que muchos chicos se tienen una educación totalmente diferente, una educación erronia, errada y ya se complicado, entonces cada vez se vuelve más difícil, a veces le tiramos toda la carga, a los maestros, a los formadores, pero y el joven, el joven se tiene que hacer cargo, responsabilidad de lo que quiere de sus sueños, porque aparentemente el fácil jugar fútbol, o al fútbol el fácil, y luego mantenerse, sostenerse en el tiempo, si no hay esas bases disciplinarias, el fútbol es un vehículo, una escusa, una buena escusa, pero si no hay esas bases que vienen de la casa y que nosotros los maestros reforzamos, así que con esta charla, espero que les esté claro, a los chicos que realmente quieren ser fútbolistas, que quieren ser profesionales, que quieren ser mundialistas, solamente con decirlo, hay que ejecutarlo,
